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Eritrofobia: el temor a enrojecer

Todas las personas, a lo largo de nuestra vida, nos hemos sonrojado en alguna ocasión. El problema reside en la importancia que le demos a la ruborización, las personas que presentan eritrofobia dan un valor negativo a este síntoma, se sienten avergonzadas y les preocupa que los demás lo noten.

El miedo a sonrojarse en público, hace que la persona preste más atención a su rostro y a las sensaciones de ruborización que a lo que sucede a su alrededor y esto, incrementa su sensación de sonrojo.

Es el miedo el que genera las condiciones para que el rubor aparezca y el miedo puede dispararse fácilmente por un pensamiento, por esta razón, la persona entra en un círculo vicioso.
Este tipo de temor, puede convertirse en intenso y provocar que, la persona que lo padece, termine evitando aquellas situaciones sociales donde piensa que le puede ocurrir. Poco a poco las situaciones evitadas van a ir en aumento y es muy frecuente que la persona termine desarrollando una fobia social.

Causas de la Eritrofobia

  • La causa del rubor facial de debe a un incremento de la afluencia de sangre a la zona facial. Algunas personas tienen una mayor predisposición biológica a sonrojarse, resultado de un sistema nervioso simpático hiperactivo.
  • Es más común en la adolescencia y tiende a desaparecer con la edad, pero en algunos casos, se mantiene hasta bien entrada la edad adulta, manifestándose en mayor medida ante situaciones estresantes.
  • También puede coexistir con un trastorno de ansiedad.
Como conclusión, se podría afirmar que, si a la facilidad para sonrojarse, se suma una necesidad excesiva por controlar su aparición, junto con un miedo a ser evaluado negativamente por ello, la probabilidad de desarrollar una eritrofobia es mayor.
eritrofobia

Foto de Andrea Piacquadio en Pexels

Tratamiento para la Eritrofobia

A la hora de tratar la eritrofobia es importante realizar una evaluación para poder determinar su grado, los síntomas asociados y el análisis funcional para poder identificar en qué situaciones aparece el síntoma y qué conductas realiza la persona para evitarlas.

La Terapia Cognitivo-Conductual, es un tratamiento avalado empíricamente y consiste en un trabajo en equipo entre el paciente y el psicólogo. Mediante este trabajo, la persona conseguirá modificar conductas, creencias y emociones adquiridas en la infancia, adolescencia y reforzadas durante muchos años.

El tratamiento de la eritrofobia, tiene como objetivo dotar a la persona de las herramientas necesarias para que consiga:

  1. Modificar la evaluación negativa sobre el síntoma. Mediante la Reestructuración Cognitiva, la persona podrá cambiar aquellos pensamientos que le conducen a la anticipación e interpretación incorrecta de los hechos y que le predisponen a aumentar la ansiedad.
  2. Eliminar las conductas de evitación. Mediante la exposición progresiva a las situaciones temidas y a las propias sensaciones, la ansiedad ira disminuyendo. De esta forma, se conseguirá una habituación.
  3. Refocalizar su atención para que deje de estar pendiente de si se ruboriza o no y se conecte más con la situación que con sus emociones. De esta forma, tolerará mejor ambas cosas.
  4. Mejorar su autoestima.

Estíbaliz Ruiloba es Psicóloga Especialista en Psicología Clínica y trabaja desde un enfoque Cognitivo-Conductual adaptado a las necesidades de cada persona.

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21 enero, 2021 Ansiedad, Autoestima, Control emocional , ,

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